Los sindicatos médicos han comunicado hoy el aplazamiento temporal de la huelga prevista para finales de este mes ante el actual contexto político y la ausencia, en estos momentos, de un interlocutor oficial con capacidad efectiva para abordar las reivindicaciones del colectivo médico.
Los médicos somos plenamente conscientes de las molestias, la incertidumbre y las dificultades que una movilización de estas características puede ocasionar a los pacientes y a sus familias. Precisamente por esa responsabilidad hacia ellos se ha decidido posponer la huelga programada.
Pero este aplazamiento no supone renunciar a las reivindicaciones que han motivado las movilizaciones. Las demandas de los médicos siguen vigentes porque responden a problemas reales de la profesión y del propio sistema sanitario.
Reclamamos unas condiciones de trabajo acordes con la responsabilidad y la cualificación que exige el ejercicio de la medicina. Y reclamamos algo tan básico como disponer del tiempo necesario para atender adecuadamente a cada paciente y ofrecer una asistencia segura y de calidad.
Desde el inicio de estas movilizaciones hemos defendido que estas reivindicaciones trascienden las condiciones laborales de los médicos. Lo que está en juego es también la capacidad de nuestro sistema sanitario público para mantener la calidad asistencial y responder a las necesidades de los pacientes.
Desde el Colegio Oficial de Médicos de Ourense consideramos necesario hacer un llamamiento a todas las fuerzas políticas, con independencia de su ideología, para avanzar hacia un Pacto de Estado por la Sanidad. Un acuerdo con vocación de permanencia, que permita abordar los problemas del sistema sanitario con una perspectiva que vaya más allá de una legislatura y evite convertir la sanidad en un terreno permanente de confrontación política o electoral.
La sanidad, como la educación o la vivienda, requiere políticas estables, planificación y acuerdos que perduren en el tiempo.
El ICOMOU quiere hacerse eco de la preocupación expresada por los médicos y mantener su apoyo a unas reivindicaciones que buscan ejercer la profesión en condiciones dignas y preservar una sanidad pública fuerte, sostenible y centrada en las necesidades de los pacientes.
La huelga se aplaza. Las reivindicaciones continúan.



















